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ANNA AJMÁTOVA

De nuevo se acercó la
hora del recuerdo.
Os veo, os oigo, os siento:
A aquella a la que duras penas empujaron hacia la ventana,
A quien sus pies no pisan su tierra natal,
A la que agitando su bella cabeza
Dijo: "Vengo aquí, como si fuera a casa”.
Quisiera llamar a todas por su nombre,
Pero confiscaron la lista y no se puede encontrar.
Para ellas he tejido un vasto sudario
Con las pobres palabras que les oí.
De ellas me acuerdo siempre, en todas partes,
No las olvidaré en una nueva desgracia.
Y si amordazaran mi atormentada garganta,
Por la que gritan cien millones de voces,
Que ellas también rueguen por mí
En la víspera del aniversario de mi muerte.
Y si alguna vez en este país
Deciden erigirme un monumento
Doy mi acuerdo a ese honor
Sólo a condición
de que no lo erijan
Ni junto al mar,
donde nací:
Se rompieron mis
últimos lazos con él,
Ni en el parque de los
Zares, junto al secreto tronco,
Donde una desconsolada sombra me busca
Sino aquí, donde permanecí de pie trescientas horas
Y donde no me abrieron los cerrojos.
Porque en la plácida muerte
Temo olvidar el fragor de los negros furgones,
Olvidar cómo chirriaba la odiada puerta
Y a la vieja que aullaba como una bestia herida.
Ojalá que de mis pesados párpados de bronce
Fluyan las lágrimas como derretida nieve
Y que la paloma de la prisión arrulle a lo lejos
Y que silenciosamente naveguen los barcos por el Neva.
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BLAGA DIMITROVA

LO MÁS
Viví
en el siglo más de oro,
En
la sociedad más feliz,
En
el régimen más justo,
Bajo la doctrina más sabia,
Con
la moral más pura,
En
la camaradería más eterna,
Encaminada hacia el futuro más bello…
Me
salté el comparativo,
Directo en el superlativo situaron mi vida.
Obligatorio era que la sonrisa
Fuese la más luminosa,
El
momento, el más histórico,
La
fiesta, la más festiva,
El
progreso, el más progresista.
Yo
creí con la fe más pura,
Con
el más ardiente ardor ardí.
Y
cada segundo viví de puntillas:
A
sobrepasar el listón, ser lo más …
Y
sólo, no sé por qué, mis versos
Tristes, más tristes se sobresaltan,
Tristes, hasta no poder ser.

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PAUL ÉLUARD

COMPRENNE QUI VOUDRA
En
ce temps-là, pour ne pas châtier les coupables, on maltraitait des
filles. On allait même jusqu'à les tondre.
Comprenne
qui voudra
Moi
mon remords ce fut
La
malheureuse qui resta
Sur
le pavé
La
victime raisonnable
À
la robe déchirée
Au
regard d'enfant perdue
Découronnée défigurée
Celle qui ressemble aux morts
Qui
sont morts pour être aimés
Une
fille faite pour un bouquet
Et
couverte
Du
noir crachat des ténèbres
Une
fille galante
Comme une aurore de premier mai
La
plus aimable bête
Souillée et qui n'a pas compris
Qu'elle est souillée
Une
bête prise au piège
Des
amateurs de beauté
Et
ma mère la femme
Voudrait bien dorloter
Cette image idéale
De
son malheur sur terre.

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MIHAIL EMINESCU
SI PASAN LOS AÑOS …
Si
pasan los años como han pasado,
Ella me gustará cada vez más,
Porque en toda su naturaleza
Hay
un “no sé cómo” y un “no sé qué”.
¿Y
me habrá hechizado con algún rayo
En
el instante aquel en que nos vimos?
Aunque no es más que una mujer,
Sin
embargo es distinta, “no sé cómo”.
Y
por esta razón me da lo mismo
Si
habla o si permanece en silencio;
Pues si su voz es toda ella armonía,
Es
su silencio también un “no sé qué”.
Esclavizado por la misma pena
Siempre recorro el mismo camino …
En
cada misterio de sus hechizos
Hay
un “no sé qué”, hay un “no sé cómo”.

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MARIA MERCÉ MARÇAL

VUIT DE MARÇ
Amb
totes dues mans
alçades a la lluna,
obrim una finestra
en
aquest cel tancat.
Hereves de les dones
que
cremaren ahir
farem una foguera
amb
l’estrall i la por.
Hi
acudiran les bruixes
de
totes les edats.
Deixaran les escombres
per
pastura del foc,
cossis i draps de cuina
el
sabó i el blauet,
els
pots i les cassoles
els
fregalls i els bolquers.
Deixarem les escombres
per
pastura del foc,
els
pots i les cassoles
els
fregalls i els bolquers.
I
la cendra que resti
no
la canviarem
ni
per l’or ni pel ferro
per
ceptres ni punyals.
Sorgida de la flama
sols tindrem ja la vida
per
arma i per escut
a
totes les dues mans.
El
fum dibuixarà
l’inici de la història
com
una heura de joia
entorn al nostre cos
i
plourà i farà sol
i
dansarem a l’aire
de
les noves cançons
que
la terra rebrà.
Vindicarem la nit i la paraula DONA.
Llavors creixerà l’arbre
de
l’alliberament.

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PABLO NERUDA

CANCIÓN DEL MACHO Y LA HEMBRA
¡Canción del macho y de la hembra!
La fruta de los siglos
exprimiendo su jugo
en nuestras venas.
Mi
alma derramándose en tu carne extendida
para salir de ti más buena,
el corazón desparramándose
estirándose como una pantera,
y mi vida, hecha astillas, anudándose
a ti como la luz a las estrellas!
Me
recibes
como al viento la vela.
Te
recibo
como el surco a la siembra.
Duérmete sobre mis dolores
si mis dolores no te queman,
amárrate a mis alas
acaso mis alas te llevan,
endereza mis deseos
acaso te lastima su pelea.
¡Tú
eres lo único que tengo
desde que perdí mi tristeza!
¡Desgárrame como una espada
o táctame como una antena!
Bésame
muérdeme,
incéndiame,
que yo vengo a la tierra
sólo por el naufragio de mis ojos de macho
en el agua infinita de tus ojos de hembra!

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CAROLINA PATIÑO
ATRAPADA EN LAS COSTILLAS DE ADÁN
Mientras
el doctor Dios
usaba su mágica anestesia
y abría tu ser
yo arrancaba de ti
mi ingrediente principal
Caminé desnuda en el paraíso
por primera vez
sin compañía de mi cadáver
Adán que solo existía
para provocar a mis ojos
desde que el gran maestro
lo dio de alta,
gritó fuerte
y escuchando las órdenes:
Olvidamos todo
y sin vergüenza…
fuimos una sola carne

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SAFO DE LESBOS

Eros me ha sacudido el pecho, como el viento
Que
por el monte golpea las encinas
***
Dulce madre, ya no puedo aplicarme en el telar,
Presa del amor de un joven por la sutil Afrodita.
***
La
luna se ha puesto.
Se
han puesto las Pléyades.
Media la noche. Pasa la hora.
Y
yo duermo sola.
***
Cual la manzana dulce que en alta rama, sobre la más alta,
Enrojece olvidada por los recolectores de manzanas.
Pero no la olvidan: es que son incapaces de alcanzarla.
***
Estrella de la tarde, que traes cuanto esparció la blanca Aurora,
Traes la oveja, traes la cabra, y a la madre le quitas la muchacha.
***
Una
tropa a caballo, dicen éstos; de infantes,
Dicen ésos; y aquéllos, que una flota de naves
Sobre la negra tierra es lo más bello; pero
yo
digo que es lo que uno ama.

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ALFONSINA STORNI

TÚ ME QUIERES BLANCA
Tú me quieres
alba,
me quieres de espumas,
me quieres de nácar.
Que sea azucena
sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada.
Ni un rayo de luna
filtrado me haya.
Ni una margarita
se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
tú me quieres blanca,
tú me quieres alba.
Tú que hubiste todas
las copas a mano,
de frutos y mieles
los labios morados.
Tú que en el banquete
cubierto de pámpanos
dejaste las carnes
festejando a Baco.
Tú que en los jardines
negros del Engaño
vestido de rojo
corriste al Estrago.
Tú que el esqueleto
conservas intacto
no sé todavía
por cuáles milagros,
me pretendes blanca
-Dios te lo perdone-,
me pretendes casta
-Dios te lo perdone-,
me
pretendes casta
-Dios te lo perdone-,
¡me
pretendes alba!
Huye hacia los bosques,
vete a la montaña;
límpiate la boca;
vive en las cabañas;
toca con las manos
la tierra mojada;
alimenta el cuerpo
con raíz amarga;
bebe de las rocas;
duerme sobre escarcha;
renueva tejidos
con salitre y agua:
Habla con los pájaros
y lévate al alba.
Y cuando las carnes
te sean tomadas,
y cuando hayas puesto
en ellas el alma
que por las alcobas
se quedó enredada,
entonces, buen hombre,
preténdeme blanca,
preténdeme nívea,
preténdeme casta.
ALMA DESNUDA
Soy
un alma desnuda en estos versos,
alma desnuda que angustiada y sola
va dejando sus pétalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola,
que puede ser un lirio, una violeta,
un peñasco, una selva y una ola.
Alma que como el viento vaga inquieta
y ruge cuando está sobre los mares
y duerme dulcemente en una grieta.
Alma que adora sobre sus altares
dioses que no se bajan a cegarla;
alma que no conoce valladares.
Alma que fuera fácil dominarla
con sólo un corazón que se partiera
para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera
dice al invierno que demora: vuelve,
caiga tu nieve sobre la pradera.
Alma que cuando nieva se disuelve
en tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.
Alma que a ratos suelta mariposas
a campo abierto, sin fijar distancia,
y les dice: libad sobre las cosas.
Alma que ha de morir de una fragancia,
de un suspiro, de un verso en que se ruega,
sin perder, a poderlo, su elegancia.
Alma que nada sabe y todo niega
porque es negando como más se entrega.
Alma que suele haber como delicia
palpar las almas, despreciar la huella,
y sentir en la mano una caricia.
Alma que siempre disconforme de ella,
como los vientos vaga, corre y gira;
alma que sangra y sin cesar delira
por ser el buque en marcha de la estrella.
¡AGUA!
¡Agua,
agua, agua!
Eso
voy gritando por calles y plazas.
¡Agua, agua, agua!
No
quiero beberla,
No
quiero tomarla,
No
es la boca mía la que pide agua.
El
alma se seca, de seca,
Se
rasga.
Por
eso me lanzo por calles y plazas
Pidiendo a destajo:
¡Agua, agua, agua!
Abridme las venas,
Vertedles la clara corriente de un río .
¡Agua, agua, agua!

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WISLAWA SZYMBORSKA

UNA DEL MONTÓN
Soy
la que soy.
Casualidad inconcebible
como todas las casualidades.
Otros antepasados
podrían haber sido los míos
y yo habría abandonado
otro nido,
o me habría arrastrado cubierta de escamas
de debajo de algún árbol.
En el vestuario de la naturaleza
hay muchos trajes.
Traje de araña, de gaviota, de ratón de monte.
Cada uno, como hecho a la medida,
se lleva dócilmente
hasta que se hace tiras.
Yo tampoco he elegido,
pero no me quejo.
Pude haber sido alguien
mucho menos individuo.
Parte de un banco de peces, de un hormiguero, de un enjambre,
partícula del paisaje sacudida por el viento.
Alguien mucho menos feliz,
criado para un abrigo de pieles
o para una mesa navideña,
algo que se mueve bajo un cristal de microscopio.
Árbol clavado en la tierra,
al que se aproxima un incendio.
Hierba arrollada
por el correr de incomprensibles sucesos.
Un tipo de mala estrella
que para algunos brilla.
¿Y si despertara miedo en la gente,
o sólo asco,
o sólo compasión?
¿Y si hubiera nacido
no en la tribu debida
y se cerraran ante mí los caminos?
El destino, hasta ahora,
ha sido benévolo conmigo.
Pudo no haberme sido dado
recordar buenos momentos.
Se me pudo haber privado
de la tendencia a comparar.
Pude haber sido yo misma, pero sin que me sorprendiera,
lo que habría significado
ser alguien completamente diferente.
LAS
TRES PALABRAS MÁS EXTRAÑAS
Cuando pronuncio
la palabra Futuro,
la primera sílaba pertenece ya al pasado.
Cuando pronuncio la palabra Silencio,
lo destruyo.
Cuando pronuncio la palabra Nada,
creo algo que no cabe en ninguna no-existencia.
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AUDRE LORDE

FROM THE HOUSE OF YEMANJÁ
My
mother had two faces and a frying pot
where she cooked up her daughters
into girls
before she fixed our dinner.
My mother had two faces
and a broken pot
where she hid out a perfect daughter
who was not me
I am the sun and moon and forever hungry
for her eyes.
I bear two women upon my back
one dark and rich and hidden
in the ivory hungers of the other
mother
pale as a witch
yet steady and familiar
brings me bread and terror
in my sleep
her breasts are huge exciting anchors
in the midnight storm.
All this has been
before
in my mother's bed
time has no sense
I have no brothers
and my sisters are cruel.
Mother I need
mother I need
mother I need your blackness now
as
the august earth needs rain.
I am
the sun and moon and forever hungry
the sharpened edge
where day and night shall meet
and not be
one.
DE LA CASA DE YEMANJÁ
Mi madre tenía dos caras y una sartén
donde ella cocinaba a sus hijas
y las convertía en muchachas
antes de dejar hecha la cena.
Mi madre tenía dos caras
y un bote roto
donde escondía a la hija perfecta
que no era yo
Soy el sol y la luna y por siempre hambrienta
de sus ojos.
Llevo a dos mujeres a la espalda
una oscura y rica y oculta
en
el hambre de marfil de otra
madre
pálida como una bruja
sin embargo firme y familiar
me da pan y terror
en mis sueños
sus pechos son enormes anclas de pasión
en la tormenta de medianoche.
Todo esto fue
antes.
en la cama de mi madre
el tiempo no tiene sentido
No tengo ningún hermano
y mis hermanas son crueles.
Madre yo necesito
Madre yo necesito
Madre yo necesito tu negrura
como la tierra de agosto necesita la lluvia.
Soy el sol y la luna y por siempre hambrienta
el borde afilado
donde el día y la noche se encontrarán
y
no serán
uno.
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